jueves, 5 de marzo de 2015

SONIDOS MATERNOS PROMUEVEN EL DESARROLLO CEREBRAL EN LOS BEBÉS PREMATUROS

Los latidos del corazón y la voz de la madre promueven el desarrollo cerebral de los niños nacidos antes de las 37 semanas de gestación.

27 de febrero de 2015 | a través de Investigación y Ciencia

Madre e Hijo | Juan David Aguilera Tapia | Flickr

Si justo después de nacer se expone a un bebé prematuro a un entorno sonoro similar al que ha experimentado en el útero materno, se promueve el desarrollo del centro auditivo de su cerebro. Dicho de otra manera, su corteza auditiva aumenta. 

El equipo dirigido por Amir Lahav, de la Escuela de Medicina de Harvard, en Boston, expuso a 21 niños prematuros, nacidos entre la semana 25 y 32 de gestación y elegidos al azar de entre un total de 40 bebés, a grabaciones sonoras de los latidos del corazón y de la voz de sus respectivas madres tres horas cada día y durante un mes.

Los científicos modificaron las grabaciones con el objetivo de que se asemejaran a las impresiones acústicas que experimentan los niños cuando se encuentran en el útero materno. Los bebés prematuros del grupo de control tuvieron que conformarse con el ruido de fondo usual de la unidad de cuidados intensivos neonatales del hospital donde se llevó a cabo la prueba, es decir, el zumbido de los ventiladores y las bombas de infusión y los pitidos de los buscapersonas, los monitores y las alarmas.

Corteza auditiva mayor
Un mes después, Lahav y su equipo examinaron el cerebro de los recién nacidos mediante una ecografía craneal. Constataron que la corteza auditiva (responsable del procesamiento de los estímulos acústicos) de los lactantes que habían escuchado las grabaciones de su madre con regularidad había aumentado. Este efecto se observó en ambos hemisferios cerebrales; otras regiones no presentaron modificación alguna.

Según concluyen los autores, el ruido ambiente del seno materno contribuye al desarrollo cerebral de los niños prematuros. Asimismo sugieren que los sonidos de la madre sientan las bases para que el cerebro de los niños sea capaz de procesar de manera correcta los sonidos y el habla. Con todo, los investigadores no se aventuran a concretar en qué medida influyen estos efectos.

No obstante, existen numerosos estudios que confirman que la voz de la madre desempeña un papel esencial en el desarrollo del centro de la audición y del habla durante el período de lactancia.

EL ALZHÉIMER Y EL PÁRKINSON PODRÍAN DETECTARSE EN LA PIEL

Una biopsia de la piel serviría para diagnosticar de forma precoz enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer y el párkinson, según propone un trabajo llevado a cabo por científicos mexicanos. 

24 febrero 2015 | a través de SINC

IMG_0568 | Fedra Matus | Flickr
Una investigación del Hospital Central de San Luis Potosí, en México, podría revolucionar el diagnóstico del alzhéimer, el párkinson y otras enfermedades neurodegenerativas. A través de una biopsia de la piel se pueden detectar niveles anormalmente elevados de proteínas que son característicos de estas patologías. El estudio, dado a conocer hoy, será presentado el próximo mes de abril en la reunión anual de la American Academy of Neurology. 
“Las enfermedades neurodegenerativas se caracterizan por presentar alteraciones en la estructura y la función de varias proteínas”, explica a Sinc Ildefonso Rodríguez Leyva, especialista que lidera la investigación. Al tener un origen común ya desde la formación del embrión, “las células de la piel y las neuronas deben expresar proteínas comunes”.
“De ahí partió nuestra hipótesis de que la característica patológica de la enfermedad de Alzheimer, los depósitos anormales de la proteína tau en las neuronas, se pudiera encontrar también en la piel”, señala. En el caso de la enfermedad de Parkinson, la alfa sinucleína es la proteína que se expresa de forma anormal en el tejido nervioso, tanto central como periférico.
La investigación surgió ante la idea de que las neuronas y las células de la piel deberían expresar proteínas comunes
El trabajo de varios años en torno a esta idea se materializó en un estudio que ha contado con la participación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y en el que se tomaron muestras de la piel de 20 personas con alzhéimer, 16 con párkinson y 17 con demencias causadas por otras enfermedades, además de 12 personas sanas que sirvieron como grupo de control.
Los resultados indicaron que tanto los pacientes diagnosticados con alzhéimer como los de párkinson tenían niveles siete veces más elevados de la proteína tau que los individuos sin estas enfermedades. Además, las personas con párkinson también tenían ocho veces más altos los niveles de alfa sinucleína.
A falta de publicación
Aunque los resultados parecen contundentes, aún no están corroborados. “Esperamos publicar nuestros resultados para darlos a conocer a la comunidad científica y que otros puedan reproducirlos”, señala Ildefonso Rodríguez Leyva. No obstante, su estudio tiene reservado un papel destacado en la 67ª Reunión Anual de la Academia Estadounidense de Neurología, que se celebrará en Washington entre el 18 y el 25 de abril.
Si se confirman los resultados, se podrían realizar diagnósticos más tempranos, algo esencial para combatir estas enfermedades
 “Si otros investigadores reproducen nuestros hallazgos, este avance podría ayudar a un diagnóstico más temprano y oportuno de estas patologías”, comenta el experto, consciente de que detectar estas enfermedades en fases tempranas contribuye a mantener la calidad de vida de los pacientes durante mucho más tiempo. De hecho, aunque los síntomas sirven de referencia, en la actualidad el diagnóstico del alzhéimer y del párkinson solo se puede confirmar al 100% a través de una biopsia del cerebro.
Desde el punto de vista de la investigación, el estudio de las causas y mecanismos que explican las enfermedades neurodegenerativas también puede verse muy beneficiado si los resultados de la investigación realizada con pacientes de San Luis Potosí pueden ser confirmados por otros especialistas.
Los científicos mexicanos creen que se puede aplicar la misma técnica a otras patologías y ya trabajan en algunas como la demencia frontotemporal y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Aunque tau es el biomarcador característico del alzhéimer, y la alfa sinucleína, del párkinson, no son específicos. Hay otras dolencias neurodegenerativas que expresan la primera de estas proteínas, como la parálisis supranuclear progresiva; o la segunda, como la atrofia multisistémica.

EL MANÍ REDUCE EL RIESGO DE MUERTE POR ENFERMEDAD CARDÍACA

Un estudio revela que el maní reduce el riesgo de morir por enfermedad cardíaca, lo que sugiere que los beneficios de esta nuez económica sería similar a las opciones más costosas, como la almendra o el pistacho.

4 de marzo de 2015 |Por Lisa Rapaport, Reuters Health |  a través de Scientific American

Cacahuates | Gonzalo Hernández Araujo | Flickr
Un estudio revela que el maní reduce el riesgo de morir por enfermedad cardíaca, lo que sugiere que los beneficios de esta nuez económica sería similar a las opciones más costosas, como la almendra o el pistacho.
Estudios previos habían asociado el consumo de nueces con una reducción del riesgo de padecer cardiopatías, diabetes e hipertensión, pero sobre todo en la población caucásica de altos ingresos de Estados Unidos y Europa.
El nuevo estudio, sobre una cohorte más diversa de Estados Unidos y China, sugiere que las nueces beneficiarían a personas de distintos orígenes.
"Ahora podemos decirle a la gente que el maní es tan bueno como otras nueces más costosas y que ese beneficio no se limita a las personas blancas de clase alta, sino a toda la población", dijo por vía telefónica el autor principal, doctor Xiao-Ou Shu, profesor de epidemiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Vanderbilt en Nashville.
Su equipo estudió a 71.764 residentes del sudeste de Estados Unidos (la mayoría tenía bajos ingresos y dos tercios eran afroamericanos) y a 134.265 habitantes de Shanghái.
Revisó cuántos gramos de maní (incluida la mantequilla de maní) y de otras nueces consumían por día para organizarlos en cinco grupos, en un rango de consumo de entre 0,95 y 18,45 gramos.
Un maní, que técnicamente es una legumbre, pesa un gramo y en una porción promedio (28,5 g) hay 28 maníes.
Los participantes chinos consumían una cantidad mucho más baja que los estadounidenses y en ambos países las mujeres comían menos nueces que los hombres: desde 1,6 g entre las mujeres chinas hasta 16,4 g entre los hombres blancos del sur de Estados Unidos.
El seguimiento en Estados Unidos duró unos 5,4 años y en China, entre 6,5 y 12 años. El riesgo de morir por cualquier causa en la cohorte estadounidense disminuía un 21 por ciento en el grupo que más maní comía con respecto del grupo que menos cantidad consumía, mientras que en la cohorte china, el riesgo disminuía un 17 por ciento.
El consumo de nueces y maní redujo el riesgo de morir por un accidente cerebrovascular (ACV) y enfermedad coronaria en ambas poblaciones, pero no disminuyó el riesgo de morir por cáncer o diabetes.
La mantequilla de maní tampoco redujo el riesgo de muerte, quizás porque contiene azúcar, grasa hidrogenada "u otros ingredientes que anularon el beneficio", opinó el doctor David Maron, director de cardiología preventiva de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford y que no participó del estudio.
Un estudio observacional como éste no prueba que comer maní prolongue la vida. Aun así, sus resultados, junto con la evidencia previa, ofrecen un argumento sólido para incluir a las nueces en una dieta saludable, según opinó el doctor Mitchell Katz, director del Departamento de Salud del Condado de Los Angeles y autor de un comentario sobre el estudio publicado en JAMA Internal Medicine.
"El estudio nos dice que las nueces son beneficiosas y no solo por el tipo de población que los consume", sostuvo el especialista.

lunes, 2 de marzo de 2015

LOS TELÉFONOS INTELIGENTES PODRÍAN DETECTAR ATAQUES CARDIACOS

Los teléfonos inteligentes o smartphones podrían ser tan eficaces como un electrocardiógrafo convencional en la detección precoz de un infarto, según surge de un estudio piloto realizado en Estados Unidos por un equipo de investigadores y médicos.
 El 02 de marzo del 2015 a través de Investigación y Desarrollo
“El tiempo es vida. En el momento preciso en que comienzan a manifestarse los síntomas cardiacos en un paciente, usuarios no necesariamente expertos en medicina, pero entrenados para realizar el estudio, podrían transmitir los datos a un centro médico”, indicó a la Agencia CyTA-Leloir uno de los investigadores, el doctor Alejandro Barbagelata, profesor asistente adjunto de la Universidad de Duke, en Durham, Estados Unidos.
En el estudio, los smartphones empleados utilizaron un simple accesorio incorporado en el teléfono que, en cinco minutos, permite visualizar información sobre el estado del corazón. Luego, se podían enviar los datos por internet a centros de salud o expertos para tomar una decisión médica apropiada en forma rápida.
“Esta tecnología podría tener rápida disponibilidad tanto por su eficacia como por ser de bajo costo”, dijo Barbagelata, quien integra el comité de directores de DUCCS, un equipo de investigadores y médicos vinculados y entrenados en la Universidad de Duke que se dedican a producir innovaciones en el campo de la salud cardiovascular.
Un diagnóstico rápido permitiría que los especialistas deriven al paciente al centro médico adecuado en función del tratamiento que precise, ya sea una angioplastia con stent o la infusión de fármacos que restablezcan el flujo sanguíneo.
El trabajo fue liderado por el doctor Joseph Muhlestein, del Departmento de Medicina Interna de la Universidad de Utah, en Estados Unidos, y sus resultados fueron publicados en la revista científica Journal of Electrocardiology. “Solo faltaría realizar estudios adicionales a mayor escala para validar esta herramienta y extender su uso”, precisó Barbagelata.

UN ORDENADOR APRENDE A JUGAR VIDEOJUEGOS POR SI MISMO GRACIAS A UNA RED NEURONAL ARTIFICIAL

Investigadores de la empresa Deep Mind, del gigante Google, han creado un algoritmo capaz de aprender a superar juegos clásicos de la videoconsola Atari 2600, como Space Invaders o el comecocos, a partir de una información mínima. Frente a un probador humano profesional, el nuevo agente artificial logró más del 75% de la puntuación en más de la mitad de los juegos.

25 de febrero del 2015 | a través de SINC

Para los seres humanos es fácil aprender a controlar un videojuego. La experiencia anterior con la máquina o en la propia vida sirve de ayuda para superar pantallas. ¿Pero un ordenador puede hacer lo mismo? Demis Hassabis y su equipo de investigadores en Inteligencia Artificial de la empresa Deep Mind, de Google, se propusieron el reto de crear un algoritmo que permitiera a una computadora aprender por sí sola, sin apenas información previa.
“Su rendimiento se puede comparar con el de un probador profesional humano de videojuegos" aseguran los investigadores
Hasta ahora, el método que habían empleado los ingenieros computacionales era el aprendizaje por refuerzo, basado en el estímulo y la recompensa pero que, según los investigadores, “es limitado en situaciones complejas y su aplicación se limita a los entornos controlables”.
La novedad que aportan los investigadores de Deep Mind es la combinación de este tipo de aprendizaje con una red neuronal artificial a imagen y semejanza de las biológicas. El resultado, publicado en la revista Nature, es un algortimo denominado deep Q-network (DQN) surgido a partir de un aprendizaje por refuerzo 'profundo'.
El estudio muestra que este agente artificial ha aprendido por sí mismo a jugar a 49 videojuegos clásicos de la videoconsola Atari 2600, entre los que se encuentran Pacman (el popular comecocos) o Space Invaders, partiendo de información sobre los píxeles y el número de acciones posibles en cada juego.  
“Usamos los mismos datos iniciales para todos los juegos, lo que demuestra que el agente aprende con éxito los procedimientos de cada uno basándose únicamente en las entradas sensoriales”, explican los investigadores.
Capaz de vencer a seres humanos
La máquina superó las puntuaciones de sus predecesoras en 43 de los 49 videojuegos. Pero sus logros no se quedan ahí, según los autores: “Su rendimiento se puede comparar con el de un probador profesional humano de videojuegos. Logró más del 75% de la puntuación humana en más de la mitad de los juegos”.
El método destacó en actividades de índole muy variada, desde los juegos de boxeo a los de carreras de coches en 3D, “lo que demuestra que utilizando la misma arquitectura, la máquina puede aprender a optimizar estrategias en diferentes ambientes”.
Para los  investigadores, este algoritmo también puede ayudar a los científicos a entender el proceso de aprendizaje de las personas. Asimismo, esperan que ayude crear productos más útiles, como “mejorar el motor de búsqueda de Google para completar tareas complejas como, por ejemplo, planear un viaje”.
Referencia bibliográfica:
Demis Hassabis et al. "Human-level control through deep reinforcement learning". Nature (25 de febrero de 2015)


EL ESPAÑOL, EL IDIOMA MÁS "FÉLIZ"

Investigadores de Estados Unidos y Australia han desarrollado un ‘hedonímetro’ que permite analizar el contenido emocional del lenguaje. Tras estudiar 100.000 vocablos de 10 idiomas diferentes, han determinado que, en positividad, el español se sitúa a la cabeza de las lenguas.

24 de Febrero del 2015 | a través de SINC

Words (palabras), Juan Pablo Lauriente a través de  Flickr
El lenguaje es la mayor tecnología social desarrollada por la humanidad, capaz de reflejar en la mente el contenido de las historias que los propios hombres y mujeres elaboran y cuentan. El efecto de los idiomas en la configuración de los pensamientos ha sido durante mucho tiempo un tema controvertido. En 1969, Boucher y Osgood formularon la hipótesis de Pollyanna, que propone la existencia de un sesgo hacia la positividad en la comunicación humana.
Casi cinco décadas después, un equipo de investigadores de Estados Unidos y Australia ha podido confirmar esta hipótesis. En un trabajo publicado en la revista PNAS, han evaluado 100.000 palabras repartidas en 24 corpus de 10 idiomas diferentes en origen y cultura: español de México, francés, alemán, portugués de Brasil, coreano, chino, ruso, indonesio y árabe.
Las fuentes de estos corpus de palabras han sido varias: libros de Google Books, medios de comunicación comoThe New York Times, la red social Twitter, páginas web, subtítulos de televisión y de cine y letras de canciones musicales. Y en todos ellos se ha comprobado que las palabras alegres priman sobre las tristes.
A partir de técnicas de minería de datos se localizaron las 10.000 palabras más utilizadas en diez idiomas
Los investigadores, encabezados por Peter Sheridan Dodds de la Universidad de Vermont (Estados Unidos), apuntan que los resultados obtenidos prueban “una profunda huella de sociabilidad humana en el lenguaje”, lo que se refleja en que “las palabras del lenguaje humano natural poseen un sesgo hacia la positividad universal, en que el contenido emocional estimado de las palabras es consistente entre las lenguas bajo traducción, y en que este sesgo de positividad es independiente de la frecuencia de uso de las palabras”.
A partir de técnicas de minería de datos, el equipo de científicos localizó las 10.000 palabras más utilizadas en cada uno de los diez idiomas y seleccionó a nativos para que puntuaran en una escala de 1 a 9 puntos cada una de las palabras en función del optimismo que reflejaran, dando menos puntuación a las palabras negativas –como desgracia, muerte o cáncer– y más a las positivas –como cumpleaños, vida o sorpresa–.
En todos los corpus de palabras analizados se encontró un sesgo hacia lo positivo, aunque las mayores tasas se identificaron en las páginas web en español, los Google Books en español y Twitter en español, seguidas de las páginas web en portugués y Twitter en portugués. Las tasas más bajas se registraron, por el contrario, en las letras de las canciones en inglés, los subtítulos de las películas en coreano y los Google Books en chino.
Las fuentes de las palabras han sido Google Books, medios, Twitter, webs, subtítulos y letras de canciones
A través de este método, los investigadores han desarrollado unhedonímetro, un sistema capaz de estimar la felicidad contenida en un texto escrito. El próximo objetivo será aplicar este método en otros lenguajes y en diferentes grupos demográficos.
En el trabajo han colaborado varios grupos de investigadores de la Universidad de Vermont (Estados Unidos), el Instituto Tecnológico de Massachusetts (Estados Unidos), la Universidad de Adelaide (Australia), la Universidad de Washington (Estados Unidos), la Universidad Cornell (Estados Unidos) y la Corporación MITRE (Estados Unidos).
Referencia bibliográfica
Sheridan Dodds, P., Clark, E. M., Desu, S., Frank, M. R., Reagan, A. J. et al. (2015). “Human language reveals a universal positivity bias”. PNASwww.pnas.org/cgi/doi/10.1073/pnas.1411678112