domingo, 1 de febrero de 2015

CRÁNEO HALLADO EN ISRAEL PODRÍA SER DEL GRUPO HUMANO QUE SE CRUZÓ CON LOS NEANDERTALES

El descubrimiento demuestra, por primera vez, que el Homo sapiens vivió en el Cercano Oriente al mismo tiempo que los neandertales.





Estudios del genoma de neandertales y de antiguos y contemporáneos H. sapiens sugieren que las dos especies se cruzaron en alguna parte del Medio Oriente entre hace 50.000 y 60.000 años. 
Crédito: De Hershkovitz et al. Nature.
Un cráneo incompleto de hace 55.000 años, encontrado en Israel, puede pertenecer a el grupo humano que se cruzó con los neandertales. Descubierto en el fondo de una cueva por espeleólogos aficionados, el cráneo parcial también llena un vacío importante en el registro fósil del viaje delHomo sapiens de África a Europa


"Aquí estamos realmente sosteniendo un cráneo de un ser humano que vivió al lado de los neandertales", dice Israel Hershkovitz, el líder de un estudio publicado en la revista Nature  (I. Hershkovitz et al. Naturehttp://dx.doi.org/10.1038/nature14134; 2015). "Potencialmente él pudo haber sido el que llegó a cruzarse con los neandertales", dice Hershkovitz, que es un antropólogo de la Universidad de Tel Aviv, en Israel.

Estudios del genoma de los neandertales (Homo neanderthalensis) y de antiguos y contemporáneos H. sapiens sugieren que las dos especies se cruzaron en alguna parte del Medio Oriente entre hace 50.000 y 60.000 años  (Q. Fu et al. Nature 514, 445–449; 2014). Pero el problema con esta idea es que no hay restos de humanos modernos que se hayan descubierto en el Medio Oriente que pertenezcan a este período crucial, después de que H. sapiens salió de África y antes de que colonizara Europa y Asia.

En 2008, un tractor que limpiaba el terreno para un desarrollo cerca del Mar de Galilea, en el norte de Israel, reveló una apertura a una cueva de piedra caliza que había estado sellada por más de 15.000 años. Espeleólogos aficionados fueron los primeros en explorar la cueva, y divisaron el hueso de la parte superior de un cráneo, descansando sobre una cornisa. La Autoridad de Antigüedades de Israel de inmediato lanzó una expedición completa de la cueva de Manot, hallando herramientas de piedra enterradas en varios puntos que todavía están siendo excavados.

El cráneo es, sin duda, de H. sapiens, dice Hershkovitz: tiene una forma similar a los de los más primeros humanos africanos y los más tardíos humanos europeos. Una pátina de calcita recubría el fragmento, los investigadores utilizaron uranio radiactivo en el mineral para poder fechar el hueso en una edad de alrededor de 55.000 años. Eso significa que "los pobladores de Manot fueron, probablemente, los antepasados de las primeras poblaciones paleolíticas de Europa", dice Hershkovitz.

Las personas de Manot son también los principales candidatos para ser los humanos que se cruzaron con los neandertales –hazaña que ha hecho que todos los humanos no africanos de hoy tengan un poco de herencia genética neandertal–. La cueva de Manot no está lejos de otros dos sitios que contenían restos neandertales de la misma edad. "El Levante sur es el único lugar donde los humanos anatómicamente modernos y los neandertales vivían uno al lado del otro durante miles y miles de años", dice Hershkovitz. La prueba final sería buscar la presencia de ascendencia neandertal en el ADN del cráneo, pero las temperaturas cálidas de la región hacen que sea poco probable que el ADN antiguo se haya conservado.

Jean-Jacques Hublin, un paleontólogo en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig, Alemania, está de acuerdo en que las posibilidades de recuperar el ADN del fragmento de cráneo son escasas. Pero él espera que nuevas excavaciones encuentren restos humanos que se hayan quedado lo suficientemente fríos como para todavía contener ADN. Estas excavaciones también podrían conectar el cráneo con herramientas de piedra y otras reliquias de la vida cotidiana, lo que podría reforzar el vínculo del cráneo de Manot a los primeros europeos. Los artefactos descubiertos hasta ahora parecen ser mucho más recientes que el cráneo. "Tenemos un cráneo, y tenemos un sitio donde hay alguna arqueología, pero no existe un vínculo entre el cráneo y la arqueología. Es un poco molesto", dice Hublin.

"Este espécimen es realmente importante y emocionante, ya que, suponiendo que la datación es correcta, se muestra por primera vez que los humanos modernos existían en el Cercano Oriente al mismo tiempo que los neandertales", dice Katerina Harvati, una paleontóloga de la Universidad de Tübingen en Alemania. "Hasta ahora no teníamos pruebas de que los dos aún coexistían en esta región durante este período de tiempo. Así que esta es una pieza crucial del rompecabezas ".

¿PUEDE LA HIBERNACIÓN AYUDAR A LA SALUD HUMANA?


Las estrategias que emplean los osos y las ardillas para enfrentar el invierno pueden ayudar a solucionar algunos problemas comunes de la salud humana.
La hibernación es una solución compleja para un problema sencillo. El alimento escasea en invierno y, para sobrevivir a esta hambruna, algunos animales, como la ardilla terrestre ártica y el oso negro, entran en un estado de dormición en el que una serie de cambios fisiológicos los mantienen vivos a pesar de la carencia de alimento, agua y movimiento. A los investigadores y los médicos les interesa saber si esos trucos de la hibernación podrían ayudar a mejorar la salud humana. Las estrategias que emplean los animales sugieren las siguientes ideas para hacer frente a determinadas afecciones.

Ictus
El riego sanguíneo del cerebro de la ardilla terrestre ártica se reduce a una décima parte de lo normal cuando entra en hibernación. Semejante escasez de oxígeno provocaría en circunstancias normales un ictus. Pero la ardilla despierta del largo invierno porque ralentiza el metabolismo hasta el 2 por ciento de la tasa estival, por lo que necesita mucho menos oxígeno para sobrevivir. Si el personal sanitario de las ambulancias pudiera reducir de modo similar el metabolismo de los pacientes con ictus —tal vez enfriando el cuerpo—, se podrían evitar las lesiones cerebrales permanentes, explica Brian Barnes, biólogo de la Universidad de Alaska en Fairbanks.

Diabetes
Las personas obesas suelen dejar de responder a la insulina. La hormona regula la cantidad de glucosa que las células absorben de la sangre; el exceso de azúcar en la sangre provoca la diabetes de tipo 2. Pero los osos pardos engordan más de cincuenta kilogramos cada otoño y no contraen diabetes. Un estudio reciente comprobó que los adipocitos de estos animales aumentan su sensibilidad a la insulina a medida que se acerca el invierno, lo que les permite seguir asimilando y almacenando más azúcares. Los científicos de la empresa biotecnológica Amgen intentan averiguar si podrían obtener resultados parecidos ajustando la misma proteína que controla la sensibilidad en las personas diabéticas.

Osteoporosis
Si una persona permanece largo tiempo inmóvil en ayuno sus huesos comienzan a descomponerse lentamente. En cambio, el oso negro emerge de la madriguera después del invierno tan fuerte como de costumbre porque durante la hibernación el tejido óseo se ha reciclado a una cuarta parte del ritmo normal. Investigadores de la Universidad estatal de Colorado pretenden identificar las hormonas que controlan ese valor extremo de recambio óseo. El propósito es crear un fármaco para las personas con riesgo de osteoporosis que proteja la densidad ósea.

Cardiopatía
Durante las intervenciones cardíacas, el paciente queda privado de oxígeno cuando el corazón cesa de latir. Para hacer frente a esta situación, el cuerpo adopta el metabolismo anaeróbico. Por desgracia, el cambio genera ácido láctico, que puede destruir las células si se acumula en exceso. Las ardillas árticas no sufren daños de esa naturaleza durante la hibernación, probablemente porque descomponen más grasas que azúcares, incluso después de que el corazón haya ralentizado su ritmo a un latido por minuto. La Universidad Duke, en cooperación con la Universidad de Alaska en Fairbanks, intenta descubrir de qué modo la ardilla moviliza primero la grasa como combustible en condiciones de escasez de oxígeno. 
Hallar una manera de inducir ese estado en los pacientes sometidos a cirugía cardíaca reduciría las lesiones orgánicas durante las intervenciones.

viernes, 30 de enero de 2015

¿QUÉ ES LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER? (VÍDEO)

La enfermedad de Alzheimer (EA) es la forma más común de demencia entre las personas mayores. La demencia es un trastorno cerebral que afecta gravemente la capacidad de una persona de llevar a cabo sus actividades cotidianas.




¿CÓMO USAR LA MEMORIA PARA PERDER PESO?


Desde la creación del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen), el trastorno bipolar constituye una de sus líneas de investigación más importantes, por lo que en el Laboratorio de Adicciones y Enfermedades Neurodegenerativas y Psiquiátricas se realiza un estudio en la población mexicana. El objetivo es establecer si existe vulnerabilidad genética que predisponga a esta enfermedad y que ayude a entender los múltiples mecanismos que la causan.
El investigador del Inmegen, Humberto Nicolini Sánchez, explicó que descubrir las alteraciones en la programación celular del ADN no sólo permitirá contar con un diagnóstico molecular y encontrar mejores tratamientos y abordajes para aliviar esta patología, sino además realizar diagnósticos en etapas tempranas. Por ejemplo,en niños con trastorno de hiperactividad con déficit de atención o conductas de automutilación, para que el paciente conozca el factor de riesgo genético.
Mexicanos a estudio
El estudio surge a partir de una secuencia completa del genoma humano realizada a 37 mexicanos con trastorno bipolar, en la que se encontraron 16 nuevos sitios de posibles mutaciones que diferían de la secuencia de individuos sin trastorno bipolar. Se trata del primer caso de secuencia completa realizada a la población mexicana con esta patología.
"Lo relevante de este trabajo es que nos permitirá contar con plataformas de diagnóstico molecular. Estamos diseñando un microarreglo para tamizar genes de vulnerabilidad en enfermedades mentales con estos genes y variantes moleculares prevalentes en nuestra población", señaló el investigador.
Humberto Nicolini, quien es doctor en Ciencias Médicas, explicó que se han descubierto varios genes que tienen que ver con canales iónicos que se han descrito en otras poblaciones, como la caucásica. Sin embargo, en México son diferentes los sitios más prevalentes del genoma.
"Esto tiene un peso importante para el diagnóstico, porque si una empresa extranjera viene con plataformas de diagnóstico, no van a ser útiles para nuestra población, dado que no son las zonas del genoma más frecuentes las que estamos encontrando en nuestros pacientes", agregó Nicolini.
En una nueva línea de investigación participan cuatro mil pacientes de 500 familias de origen mexicano, mexicanos nacidos en los Estados Unidos y pacientes de Costa Rica y Guatemala con múltiples afectaciones de la enfermedad bipolar, a quienes se les tomaron muestras de sangre para extraer su ADN y se les realizaron entrevistas clínicas que cubren aspectos de psicopatología, como historial clínico, evaluación de funciones importantes a nivel cerebral, entre otros factores.
"Se han realizado muestras de sangre a familiares, ya sea que estén afectados o sanos, esto nos sirve para comparar las secuencias de las personas que tienen la enfermedad bipolar con los familiares que quizá tengan formas más atenuadas del padecimiento, así como familiares completamente sanos. Tenemos población a quienes les hemos hecho entrevistas y asegurado que no tengan una patología mental, y los usamos como controles", comentó Humberto Nicolini.
Uno de los hallazgos que se encontraron en la primera fase de investigación es que familiares de primer grado de pacientes con trastorno bipolar, que no tenían la enfermedad, presentaron déficits similares a los de pacientes enfermos, como fallas de memoria en el trabajo.
"Al compararlos con población control (que no son familiares ni tenían el diagnóstico) los familiares salían con puntajes más altos; pensamos que esas características en particular son formas de procesamiento de información cerebral que, de alguna manera, están vinculadas a estos genes que hemos encontrado, que hacen que el cerebro procese información deficiente", explicó el especialista.
Durante la investigación también se encontró que una pequeña parte de la muestra tenía antecedentes europeos, que si bien no representa un dato significativo, permitirá a los investigadores observar si efectivamente puede existir un elemento protector en los genes indígenas en la aparición de esta patología.
Para el desarrollo de este estudio se formó un grupo de trabajo denominado Consortium Bipolar Disorder Working Group en el que participan, además del Inmegen, el Grupo Médico Carracci, Instituto de Información e Investigación en Salud Mental, A. C., el Centro Internacional de Trastornos Afectivos y la Conducta Adictiva de Guatemala, la Escuela de Biología de la Universidad de Costa Rica, Texas Biomedical Research Institute y Texas Tech University de Estados Unidos, por lo que es considerado uno de los proyectos más grandes de América Latina en lo que se refiere a esta enfermedad.
Actualmente, la investigación se encuentra en segunda fase para la que se está colectando una segunda muestra que corrobore los genes que se han encontrado, en la que participen padre, madre y descendiente con trastorno bipolar.

Artículo tomado de: http://www.invdes.com.mx/salud-mobil/6430-estudian-si-la-genetica-de-los-mexicanos-influye-en-el-trastorno-bipolar