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lunes, 5 de diciembre de 2016

La membrana que envuelve al VIH puede ser su punto débil

En el torrente sanguíneo, cuando el VIH se acerca a una célula para infectarla, tiene que fusionar su membrana con la cubierta sana de esta para introducir su material genético y propagar la infección. Un equipo de investigadores en el que participa la Universidad Complutense de Madrid ha descubierto que alterar la estructura de esta membrana podría ser clave para bloquear el contagio, lo que abre la puerta al diseño de nuevas armas contra la expansión del virus.

05 de diciembre 2016 a través de Agencia SINC

El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) está envuelto por una membrana que se fusiona con las capas externas de las células que infecta. Esto permite que penetre su material genético y que las células sanas se reprogramen para fabricar más virus y extender la infección.
En una investigación liderada por José Luis Nieva, de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), y en la que participan la UCM y el Hospital Universitario de Heidelberg (Alemania), los científicos han tratado de comprender cómo se produce esa fusión de las membranas, estudiando la cubierta del virus y sus proteínas.“En este proceso, las proteínas de la cubierta del VIH juegan un papel fundamental, al ser capaces tanto de reconocer las células a las que van a atacar los virus (los linfocitos T) como de desencadenar su entrada en la célula, mediante la fusión de las diferentes membranas”, explica Jesús Pérez-Gil, investigador y profesor del departamento de Bioquímica y Biología Molecular I de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
“El estudio confirma que la alteración de las propiedades de la envuelta del VIH puede ser una estrategia para detener o dificultar la infección y que algunos compuestos capaces de producir perturbaciones en esa cubierta podrían servir como potenciales fármacos en la lucha contra el sida”, señala Pérez-Gil, que es coautor del estudio.
El trabajo, publicado en Scientific Reports, revela que en el proceso de fusión de esa membrana intervienen ciertos componentes lipídicos muy particulares, que el propio virus selecciona de entre cientos de moléculas y que van integrados en las partículas virales.
“En esta fusión, también tiene su papel la presencia de nanodominios en la  membrana del virus, una mezcla de pequeñas regiones viscosas y rígidas que forman una estructura muy fina y muy susceptible a la fusión”, indica Antonio Cruz investigador del mismo departamento de la UCM y coautor del trabajo.
Nueva arma frente al virus
“Podría decirse que hemos encontrado lo que puede ser un punto débil más del virus, que podría aprovecharse para añadir armas adicionales al arsenal con el que podemos combatirlo”, afirman Cruz y Pérez-Gil.Esta estructura prepara a la cubierta del virus para que se una a la nueva célula que quiere infectar, en un proceso dirigido por las proteínas. No obstante, si a esta estructura casi perfecta se unen ciertos compuestos que pueden alterarla, se puede bloquear la capacidad del VIH para inyectar su material genético.
Lo más complicado del estudio ha sido averiguar cómo se organizan los lípidos en la membrana del virus. Científicos de la Universidad de Heidelberg fueron capaces de obtenerlos de cubiertas de partículas virales reales. A continuación, estos lípidos se usaron para reconstruir diferentes modelos de la envuelta del VIH en Bilbao y en Madrid, lo que proporcionó información de cómo están organizados a nivel microscópico y nanoscópico.
Los resultados se suman a los conseguidos a lo largo de los últimos treinta años en el estudio del virus y su enfermedad. A pesar de los avances, los científicos admiten que sigue faltando mucha investigación para saber cómo funciona este al cien por cien.
“El gran reto al que nos enfrentamos y que permanece inalcanzable desde que el virus fue aislado por primera vez es el desarrollo de una vacuna preventiva”, recuerda desde la UPV/EHU José Luis Nieva, director de esta investigación. Para lograrlo, los científicos deben comprender en su totalidad los mecanismos que utiliza el VIH para evadir la respuesta inmune y debilitarla.

viernes, 10 de junio de 2016

Estudio sobre nuevo análisis de sangre apunta a tratamiento personalizado de la depresión


Un nuevo análisis de sangre puede revelar si una persona responderá a los fármacos habituales para tratar la depresión. 



Crédito: Andrew Brookes/ Getty ImagesCientíficos desarrollaron un análisis de sangre que puede predecir si las personas con depresión responderán a los antidepresivos comunes, descubrimiento que podría llevar a una nueva era de tratamientos personalizados.
Con el análisis, los médicos podrán dirigir a pacientes deprimidos que tengan un cierto nivel de inflamación en sus vasos sanguíneos a tratamientos más tempranos, con una serie más potente de antidepresivos, posiblemente incluyendo la combinación de dos medicamentos, antes de que empeoren.
La depresión es una de las formas más comunes de enfermedad mental y afecta a más de 350 millones de personas en todo el mundo. Está catalogada por la Organización Mundial de la Salud como la principal causa de discapacidad a nivel global.
El tratamiento usualmente incluye medicación, alguna forma de psicoterapia o una combinación de ambas. Pero cerca de la mitad de todas las personas tratadas no logran mejorar con la primera línea de antidepresivos y casi un tercio de los pacientes son resistentes a todas las medicaciones disponibles.
Hasta ahora, los médicos no pueden determinar si una persona responderá a un medicamento o si necesitará un plan de tratamiento más agresivo desde el comienzo. Como resultado, se trata a los pacientes con un abordaje de prueba y error, probando un medicamento tras otro durante meses, muchas veces sin ver mejoras en sus síntomas.
En el estudio, publicado el martes en el International Journal of Neuropsychopharmacology, los investigadores se enfocaron en dos biomarcadores que miden la inflamación de los vasos sanguíneos, el factor inhibidor de la migración de macrófagos (MIF) y la Interleucina-1 beta (IL-1), en dos grupos de pacientes deprimidos antes o después que consumieran una serie de antidepresivos de prescripción común.
Los investigadores encontraron que las lecturas en la sangre sobre un determinado umbral podría predecir fidedignamente la probabilidad de que el paciente respondiera a un tratamiento.
Los pacientes con niveles de MIF y IL-1 por sobre los umbrales tenían un 100 por ciento de posibilidades de no responder a antidepresivos convencionales, mientras que aquellos con niveles más bajos sí mostraban una respuesta positiva a los tratamientos.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Una dieta rica en grasas aumenta el riesgo de obesidad en la descendencia

Una dieta rica en grasas aumenta el riesgo de obesidad en la descendencia

Un estudio hecho en ratones sugiere que las conductas de los padres pueden infuenciar la salud de sus hijos a través de la herencia epigenética.


Un nuevo estudio realizado con ratones ofrece algunas de las pruebas más contundentes hasta ahora sobre los caracteres adquiridos durante la vida de un organismo a través de la herencia no genética. 

Getty Images/HemeraThinkstock Images/MARS
Los efectos sobre la salud de una mala alimentación se pueden transmitir a la descendencia a través de los óvulos y espermatozoides sin la necesidad de mutaciones en el ADN, según un nuevo estudio. El trabajo, realizado con ratones y publicado ayer en la revista Nature Genetics, ofrece algunas de las pruebas más contundentes hasta ahora sobre los caracteres adquiridos durante la vida de un organismo a través de la herencia no genética. Aunque trabajos anteriores ya habían apuntado que los espermatozoides pueden contener factores epigenéticos, esta es la primera vez que esta capacidad se ha observado en óvulos.
Los investigadores ya sospechaban desde hace tiempo que el estilo de vida y el comportamiento de los progenitores pueden influir en la salud de los hijos a través de la epigenética. Es decir, mediante cambios químicos en el ADN o las proteínas de los cromosomas que afectan la expresión de los genes, pero que no alteran las secuencias genéticas en sí mismas. La cuestión de si estos cambios pueden heredarse sigue siendo un tema controvertido.
En concreto, se ha planteado que los hábitos alimenticios de los padres podrían influir el riesgo de la descendencia de padecer obesidad o diabetes. Sin embargo, resulta difícil saber cuál es el factor más determinante: el comportamiento de los padres durante el embarazo y la primera infancia de la descendencia, o bien, los cambios epigenéticos que se producen antes de la concepción.
Para resolver esta incógnita, un equipo liderado por Peter Huypens, del Centro Alemán de Investigación de Salud Ambiental de Neuherberg, dieron a ratones genéticamente idénticos una de la siguientes tres dietas durante seis semanas: rica en grasas, baja en grasas o una dieta estándar de laboratorio. Como era de esperar, los ratones alimentados con la dieta rica en grasas se volvieron obesos y desarrollaron intolerancia a la glucosa, una señal temprana de la diabetes de tipo 2.
Posteriormente, el equipo usó los óvulos y los espermatozoides de cada uno de los tres grupos para realizar fecundaciones in vitro (FIV) e implantaron los embriones resultantes en madres portadoras sanas. La idea era que si se observaba un rasgo o un comportamiento físico en la descendencia, solo podría haber sido transmitido a través de los óvulos o espermatozoides. Los estudios previos que no incluían la FIV habían ofrecido pruebas de transmisión epigenética de los progenitores masculinos, pero no permitieron descartar el efecto materno durante el desarrollo o la lactancia. “El diseño experimental de este trabajo ha permitido eliminar posibles factores de confusión, como el vínculo con la madre, la alimentación o el microbioma”, explica Tim Spector, investigador del King's College de Londres, quien no participó en el estudio.
Cuando, posteriormente, alimentaron a la descendencia adulta con una dieta rica en grasas, los ratones que habían tenido padres y madres obesas aumentaron más de peso y fueron más propensos a padecer intolerancia a la glucosa, especialmente si ambos progenitores eran obesos. En cambio, los descendentes de ratones delgados ganaron menos peso.
“El estudio muestra de una forma clara que las alteraciones metabólicas en la descendencia son más importantes si tanto los óvulos como los espermatozoides provienen de animales alimentados con una dieta rica en grasas, lo que sugiere que los efectos de la dieta materna y paterna se suman”, comenta Romain Barrès, investigador de la Universidad de Copenhague que tampoco participó en el estudio.
Diferencias de sexo
Curiosamente, los autores encontraron diferencias entre la descendencia masculina y la femenina: las hembras aumentaban de peso si sus progenitores habían sido obesos, mientras que los machos solo eran más propensos a desarrollar intolerancia a la glucosa. La dieta de la madre también pareció ejercer una mayor influencia sobre el metabolismo de la descendencia que la del padre. Se trata de un dato interesante, puesto que un patrón similar se ha observado en algunos estudios epidemiológicos en humanos, según apunta Huypens.
Sin embargo, Isabelle Mansuy, investigadora de la Universidad de Zúrich, considera que las diferencias halladas entre sexos son dudosas. El procedimiento de FIV implica estimular a las hembras con hormonas que influyen en el metabolismo de sus óvulos, y por tanto, podría en parte, afectar el resultado del estudio.
Mansuy también señala que los ratones hijos de progenitores obesos aumentaron de peso cuando se alimentaron con una dieta rica en grasas, pero los autores no examinaron si ganaban peso en condiciones normales. La idea de la herencia epigenética es que los efectos de la exposición de los padres a un factor de riesgo deben aparecer incluso cuando la descendencia no está expuesta a ella, afirma.
Suponiendo que los resultados se puedan repetir, el siguiente paso consistiría en explicar cómo se transmiten los rasgos de de una generación a la siguiente. Se han propuesto dos mecanismos epigenéticos principales que afectan la expresión de los genes. Una explicación sería que los cambios se producen a través de modificaciones químicas del ADN llamadas metilaciones. La otra consistiría en que las cadenas cortas de ARN (microARN) se heredan en el espermatozoide o el óvulo junto con el ADN. Hasta el momento, el equipo alemán ha encontrado diferencias en los patrones de metilación y en las transcripciones de ARN en las células de óvulos y espermatozoides de animales tanto obesos como sanos, pero aún no está claro si estos son los responsables de los cambios en la descendencia.
Otra cuestión sería evaluar si cualquier período de obesidad en un progenitor puede afectar el metabolismo de la descendencia, o si comer en exceso tiene un efecto solo durante ciertas fases de la vida. En este estudio, los efectos solo se observaron cuando los ratones fueron sobrealimentados en la edad adulta.


jueves, 20 de agosto de 2015

EL TELÉFONO CELULAR HA CAMBIADO NUESTRA FORMA DE CAMINAR


Hemos cambiado nuestro comportamiento para que podamos caminar y, al tiempo, teclear.
Diógenes ;) - Entretenimiento Común  (vía Flicklr)


Escribir mensajes de texto al caminar y someterse a una distracción cognitiva puede afectar nuestros movimientos, lo que nos convierte en caminantes más prudentes, señala un nuevo estudio.
Los participantes, de 18 a 50 años de edad, siguieron un camino lleno de obstáculos mientras ejecutaban tres acciones diferentes. En el primer caso, andaban como lo hacían normalmente; en el segundo, andaban y tecleaban mensajes de texto en su teléfono celular; en el tercero, además de las dos tareas anteriores, tenían que resolver un problema de matemáticas. Los investigadores estudiaron el recorrido de cada voluntario gracias a un sistema de análisis de movimiento en 3 dimensiones y modelizaron el desarrollo de las tres tareas para evaluar las diferencias entre cada prueba.
Según publicaron en un artículo de la revista PLoS ONE, escribir mensajes de texto al caminar y someterse a una distracción cognitiva puede afectar nuestros movimientos, lo que nos convierte en caminantes más prudentes. Los resultados sugieren que los participantes tardaban más tiempo en recorrer el camino cuando realizaban la tercera tarea en comparación con la primera. En este caso, los individuos también conseguían evitar más obstáculos y aumentaban la frecuencia de paso; asimismo, disminuía su capacidad de caminar en línea recta. En concreto, cuando se enfrentaban a desafíos cognitivos, estos peatones disminuíban su velocidad para minimizar el riesgo de accidentes, por lo que eran menos propensos a tropezarse porque reducían la longitud de paso y pasaban más tiempo con ambos pies en contacto con el suelo.
Los autores del estudio señalan que nos estamos adaptando para que los cambios tecnológicos formen parte de nuestra vida cotidiana.

miércoles, 19 de agosto de 2015

LA ESPIRITUALIDAD FACILITA LA CONVIVENCIA CON EL CÁNCER


Los pacientes con cáncer que son más religiosos o espirituales también padecen menos síntomas físicos de la enfermedad y el tratamiento.


La sensación de conexión con un ser superior estuvo asociada con una mejor funcionalidad física y menos síntomas o más leves de la enfermedad o el tratamiento
Los pacientes con cáncer que son más religiosos o espirituales también padecerían menos síntomas físicos de la enfermedad y el tratamiento, además de una mayor conexión social, de acuerdo con varias revisiones de estudios publicados sobre un total de más de 44.000 pacientes oncológicos.
Aunque las investigaciones variaban, la religión y la espiritualidad siempre estuvieron asociadas con una mejor calidad de la salud, independientemente de las creencias personales.
Heather Jim, del Centro de Oncología Moffitt, en Tampa, Florida, y autora principal de uno de los nuevos estudios, comentó que esta conexión ya había aparecido en estudios previos.
"Los pacientes no deberían sentirse presionados a adoptar una religión", dijo. "Aunque nuestros datos sugieren que los pacientes con más espiritualidad tienden a tener una mejor salud, estos son datos colectivos. Los pacientes que no son religiosos también pueden obtener buenos resultados", añadió.
Los estudios incluyeron más de 32.000 pacientes adultos con distintos tipos y estadios tumorales. A mayor religiosidad o espiritualidad, mejor salud general.
La sensación de conexión con un ser superior estuvo asociada con una mejor funcionalidad física y menos síntomas o más leves de la enfermedad o el tratamiento.
Las creencias religiosas intrínsecas también estuvieron asociadas con una mejor función física.
Ir a la iglesia, rezar o meditar no estuvo asociado con el estado de salud física.
Las personas religiosas tendrían más conductas saludables, como evitar el consumo de alcohol y drogas, mientras que las comunidades religiosas brindarían contención social.

domingo, 3 de mayo de 2015

DEJAR DE FUMAR MEJORA EL METABOLISMO

Cuando los fumadores abandonan el tabaco, no solo mejora su respiración y salud cardiovascular, también mejora su metabolismo, según sugiere un nuevo estudio. 

NUEVA YORK - Cuando los fumadores abandonan el tabaco, mejora su metabolismo, según sugieren nuevos estudios. 
Henrik Jensen - kvit cigaretterne vía Flickr

Con la cesación tabáquica, la grasa se acumula primero en el abdomen, pero luego se traslada a los muslos, mientras que la glucosa hepática disminuye a las 24 semanas. Los niveles de monóxido de carbono (CO) y/o los metabolitos de la nicotina disminuyen, y mejora la sensibilidad a la insulina y la oxidación de la glucosa, según describió un equipo en un póster presentado en la reunión ENDO 2015 de la Sociedad Endocrina, en San Diego, California.

"Los efectos metabólicos del tabaquismo son claramente complejos y aún no los conocemos totalmente, pero nuestros resultados demuestran que con buena supervisión, los beneficios metabólicos por dejar de fumar terminan superando cualquier efecto negativo (como el aumento de peso) y, por lo tanto, hay que incentivarlos entre los fumadores", escribió el autor principal, doctor Stanley H. Hsia, del Departamento de Medicina Interna de Charles R. Drew University of Medicine and Science, en Los Ángeles.

El peso corporal no modificó significativamente en el tiempo. "Esperaba ver por lo menos alguna variación. Tampoco esperaba ver un agravamiento transitorio y, luego, que se revertía la adiposidad central o el hecho de que algunos de esos cambios demoraran más en manifestarse, lo que nos demuestra la complejidad de la fisiología y por qué los efectos clínicos de la cesación tabáquica parecen tan heterogéneos", dijo Hsia.

Su equipo evaluó a 22 fumadores adultos que consumían entre medio y dos paquetes de cigarrillos or día. Tenían 46 años en promedio y pesaban unos 86,6 kg, con un índice de masa corporal medio de 30,9 kg/m2. Diecinueve participantes finalizaron las dos fases del estudio de 24 semanas.

Antes y después de la fase 1, el equipo registró la cantidad de cigarrillos que cada participante fumaba por día, como así también el coeficiente respiratorio, la oxidación de la glucosa, la recaptación de la glucosa total y no oxidativa, la glucosa hepática, los ácidos grasos libres, la distribución de la grasa, el peso, la composición corporal, el monóxido de carbono en el aliento y los metabolitos de nicotina en orina.

En la fase 1, los fumadores participaron de un programa de cesación del tabaco de ocho semanas con bupropion y terapia conductual. El consumo bajó de 8,8 a 1,4 cigarrillos por día (p<0,001).

A las ocho semanas cayeron los valores de monóxido de carbono y metabolitos en orina, lo que se mantuvo hasta la 24ª semana. La grasa abdominal aumentó, pero se revirtió esta tendencia y se acumuló en los muslos durante las 16 semanas siguientes.
En esa fase 2, los participantes no recibieron bupropion o terapia conductual. Algunos dejaron de fumar y otros volvieron a prender un cigarrillo.

A las 24 semanas, los participantes fumaban 1 cigarrillo diario en promedio (p<0,001). El coeficiente respiratorio mejoró, como lo hizo la glucosa hepática y el estilo de vida. La variación del peso corporal estuvo correlacionada directamente con una disminución de los metabolitos de nicotina, y la reducción del monóxido de carbono y/o los metabolitos de nicotina generó un aumento de la recaptación y la oxidación de los sustratos de carbohidratos.

El investigador principal, doctor Theodore C. Friedman, jefe de medicina interna de Charles R. Drew University, indicó por vía telefónica: "Me sorprendió mucho (este estudio). Pensé que los participantes engordarían mucho y que la diabetes empeoraría. En cambio, mejoraron. No engordaron, la resistencia a la insulina no cambió en general y la redistribución de la grasa mejoró. Mientras que antes la grasa se habría acumulado en el abdomen, luego se redistribuyó en los muslos, lo que es más benigno".

"Deberíamos alentar a nuestros pacientes a dejar de fumar. La cesación les hace bien, no engordarán y mejorará su metabolismo", agregó.

Hsia y Friedman coincidieron en que les gustaría hacer estudios más grandes y diversos sobre la cesación tabáquica, y explorar si los resultados son más duraderos, si otros fármacos también tienen efecto y por qué varía el sitio de acumulación de la grasa.

El equipo declaró no tener conflictos de intereses.

sábado, 2 de mayo de 2015

¿CUÁNTO ENGORDAN LAS BEBIDAS ALCHÓLICAS?

Mientras los alimentos envasados deben llevar claramente indicado su contenido en calorías, no sucede lo mismo con las bebidas que superan 1.2 grados de alcohol. La normativa europea, aprobada en 2011, eximió a las botellas de cerveza, vino o licores de reflejar esta información.
 
Ante este escenario, dos iniciativas —una desde el ámbito científico, otra desde el político— han puesto el foco sobre la misma cuestión: la necesidad de incluir en el etiquetado de las bebidas alcohólicas los datos sobre el número de calorías dado el impacto que tienen en el sobrepeso y la obesidad (y su desconocimiento por parte de la mayoría de los consumidores).

“No hay ninguna razón por la que las calorías del alcohol merezcan un tratamiento diferente al de la comida”, plantea Fiona Sim, la presidenta de la Royal Society for Public Health británica en un artículo que publicó en el British Medical Journal. El título del texto no puede ser más explícito: “Las bebidas alcohólicas contribuyen a la obesidad y deberían incluir un cómputo de calorías obligatorias”.

En plena derrota en la batalla mundial contra la obesidad, Sim plantea que la ausencia de información calórica en las bebidas alcohólicas es un lujo que la sociedad no se puede permitir, ya que alimenta el desconocimiento sobre el impacto de estos productos en el sobrepeso de la población. La autora del artículo pone como ejemplo un estudio hecho en dos mil 117 adultos en el que el 80 por ciento desconocía el contenido en calorías de las bebidas más comunes. “La mayoría de las mujeres desconoce que dos copas grandes de vino tienen 370 calorías, lo que representa una quinta parte de su ingesta de energía diaria”, añade.

Trabajos de la sociedad de salud pública británica elevan al 10 por ceitno la aportación de las calorías procedentes del alcohol en la dieta de bebedores sociales. “En España no contamos con trabajos de este tipo, pero yo diría que, como mínimo, la cifra debe ser la misma”, indica Felipe Casanueva, presidente de la Sociedad Española del Estudio de la Obesidad.

El experto en obesidad coincide con la preocupación de la especialista en salud pública británica. “Hay una completa ignorancia sobre el aspecto calórico de las bebidas alcohólicas”, explica, “es una cuestión que me preocupa bastante”.

Mientras la convivencia con el alcohol “se maneja en España bastante bien” y se tienen muy presentes cuestiones relacionadas con la conducción o las consecuencias del abuso, el también director científico del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciber-obn) destaca que, entre los bebedores sociales, rara vez se piensa en que el alcohol supone “una parte muy importante de la ingesta calórica y contribuye a la obesidad”. No solo eso: “Se trata de calorías de bajísima calidad nutritiva, y que, además no sacian”.

Por ello, Casanueva también apuesta por incluir datos sobre el contenido en calorías y que, para ello, se empleen parámetros entendibles: “Mejor hablar de calorías en una lata, un vaso o un chupito que centímetros cúbicos, por ejemplo”.

Además del alegato científico de Fiona Sim, el debate sobre el etiquetado ha recalado en el Parlamento Europeo. Los eurodiputados han adoptado una resolución que plantea “la urgente necesidad de mencionar claramente en el etiquetado el contenido calórico de las bebidas alcohólicas”, y pide a la Comisión “que presente la correspondiente propuesta legislativa”, de cara a que se incorpore a la nueva estrategia de la UE en materia de alcohol (2016-2022).

No es la primera vez que se intenta una medida similar. La presidencia sueca de turno de la Unión Europea en 2011 ya lo propuso y fracasó. Estados Unidos incorporará en el etiquetado las calorías a partir de diciembre de este año, aunque solo en las bebidas servidas en restaurantes. En Europa, Irlanda ha tomado la delantera y prepara una ley para obligar a las empresas a reflejar esta información en las botellas.

Fuentes de la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) han indicado que prefieren no manifestarse sobre la idoneidad de incluir la información sobre el contenido de calorías hasta que se pronuncie la Comisión Europea. "Acataremos lo que decida, a día de hoy estamos cómodos con la situación actual", añaden desde la federación.

Dos combinados, 300 calorías

La cantidad de energía que aporta cada gramo de alcohol supone 7 kilocalorías (una hamburguesa Big Mac tiene 510 kcal, la ingesta diaria recomendada son 2.000 kilocalorías en los hombres y mil 800 en mujeres). Este es el contenido calórico del alcohol que contienen algunas de las principales bebidas:

-Una lata de cerveza: 105 kcal.

-Un vaso pequeño de vino (100 ml): 70 kcal.

-Un vermut (100 ml): 140 kcal.

-Una copa de coñac (50ml): 140 kcal.

-Un combinado (50 ml): 140 kcal. No se incluyen las calorías del refresco.

-Un whisky (50 ml): 140 kcal.

Datos extraídos de la Guía de etiquetado nutricional de la FDA y Guía de referencia básica para abordar el abuso del alcohol de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria.

¿POR QUÉ LAS MUEJRES TIENEN MESTRUACIÓN?

La menstruación es parte del ciclo reproductivo de la mujer. Cada mes, en respuesta a las hormonas reproductivas, principalmente los estrógenos y la progesterona, el útero se prepara para el embarazo.

el   a través de Investigación y Desarrollo
 
Alterna - útero via Flickr
El revestimiento interno de la también llamada matriz, el endometrio, se acondiciona para que sea le implantado un embrión: se hace más grueso, se divide en capas y desarrolla una amplia red de vasos sanguíneos.

Pero si la mujer no queda embarazada, los niveles de progesterona comienzan a caer. El tejido endometrial grueso, con sus vasos sanguíneos, empieza a desprenderse y se termina expulsando a través de la vagina. Y este sangrado es la menstruación.
A primera vista, el proceso parece un despilfarro. Así que muchos han tratado de explicarlo. "Una de las primeras creencias en torno a la menstruación era que servía para eliminar toxinas del cuerpo", dice Kathryn Clancy, una antropóloga de la Universidad de Illinois en Urbana, Estados Unidos.

Gran parte de la investigación que se desarrolló en los primeros años de 1900 estuvo marcada por unos tabúes profundamente arraigados, muchos de los cuales incluso persisten a día de hoy. En relación a esto, Bela Schick, un conocido físico, concibió el término "menotoxina" en 1920.

Llevó a cabo experimentos en los que mujeres con la menstruación y sin ella manipularon flores. Y concluyó que aquellas que tenían la regla secretaban unas sustancias tóxicas por la piel que hacían que las flores se marchitaran. Estas menotoxinas, de acuerdo a Schick, también interrumpían el crecimiento de la levadura y evitaba que la masa se inflara.
Otros corroboraron sus conclusiones, argumentando que las toxinas de las mujeres menstruantes podían, además de estropear las plantas, echar a perder la cerveza, el vino y los encurtidos. "En aquél tiempo existía la idea de que las mujeres eran simplemente horribles y repugnantes", dice Clancy.

"Y el problema es que trataron de seguir diciendo esto hasta finales de los años 1970". En realidad, Clancy explica que estos estudios estaban tan pobremente argumentados que no demostraban la existencia de las menotoxinas.

En 1933, una hipótesis muy distinta sobre la función de la menstruación captó la atención de los medios. Margie Profet, por entonces de la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos, sugirió que el cometido de la regla era "defender (a la mujer) de los patógenos transportados al útero por los espermatozoides". "En lugar de decir que eran las mujeres las sucias, aseguraba que lo eran los hombres", señala Clancy. Pero su idea no se sostuvo por falta de evidencias.

Una de los principales críticos de las conjeturas de Profet fue Beverly Strassmann, una antropóloga de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, Estados Unidos. En 1996 presentó su propia teoría. Argumentó que si se quiere conocer por qué ocurre la menstruación, se debe averiguar por qué las matrices de los mamíferos, no solo los humanos, pasan por ciclos reproductivos.

Otras hembras de mamífero también construyen paredes internas en el útero, tal como lo hacen las mujeres. Y si no quedan preñadas, suelen absorber o expulsar ese material. Mantener esa capa gruesa y llena de sangre en la matriz consume mucha energía, explicó Strassmann. Por lo que la cuestión en esto es si la mujer puede reabsorber toda esa sangre de forma eficiente. Si fuera demasiada, sería más simple deshacerse de ella mediante la menstruación.

"El hecho de que exista el sangrado en algunas especies no se debe a una adaptación, sino a un efecto secundario de la anatomía y la fisiología de estas", concluyó Strassmann. Y la antropóloga no fue la única en asegurar que la menstruación era un subproducto, en lugar de algo que la evolución favoreció de forma específica.

Colin Finn, por aquél entonces profesor de la Universidad de Liverpool, en Reino Unido, sugirió algo similar en 1998. Su idea era que la menstruación es una consecuencia necesaria de la manera en la que el útero evoluciona, y no la forma de conservar energía que sugirió Strassmann.

De acuerdo a Finn, los embriones empujan y la matriz se defiende ante esto formando capas. Así que el revestimiento del útero suele estar preparado para recibir el embrión, pero sólo por unos pocos días. Después de ese tiempo, si la mujer no queda embarazada el cuerpo se deshace de la gruesa capa.

Ambas ideas están bien atadas. Pero para llegar a la verdad debemos comparar a los animales que menstrúan con los que no lo hacen. Aparte de los humanos, muchos mamíferos que tienen el periodo son primates, un grupo que incluye a monos y simios.

La mayoría de los monos de África, como el macaco Rhesus, menstrúan, así como los grandes simios. Y más allá de nuestros parientes más cercanos, otros dos grupos desarrollaron la menstruación: algunos murciélagos y los macroscelídeos o musarañas elefante.

Los murciélagos menstruantes pertenecen a dos familias: los de cola libre y los de nariz de hoja. Así lo explica John J. Rasweiler IV, un profesor retirado de la Universidad del Estado de Nueva York, en EE.UU., y experto en la reproducción de murciélagos. Según él, estas especies menstrúan de forma similar a los humanos.

Por ejemplo, el ciclo del murciélago de la fruta y de cola corta dura entre 21 y 27 días, casi tanto como el de las mujeres, dice Rasweiler. Y la duración del periodo de ambos también es similar. Parece, pues, que la lista de los animales que menstrúan es bastante corta: humanos, monos, simios, murciélagos y musarañas elefante.

¿Pero qué tienen en común estas especies aparentemente tan distintas? Todo se reduce al nivel de control que la madre tiene sobre su propio útero, de acuerdo a Deena Emera, de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut, Estados Unidos.

En un estudio publicado en 2011, Emera y sus colegas señalaban que en los animales menstruantes la transformación de la pared uterina está totalmente controlada por la madre, por medio de la hormona progesterona.

Los embriones sólo se pueden implantar en la pared de la matriz si ésta es gruesa y contiene células especializadas, lo que significa que la hembra está efectivamente controlando si puede o no quedarse preñada. Esta habilidad se llama "decidualización espontánea", según los expertos.

En la mayoría de los otros mamíferos estos cambios son producidos por señales del embrión. Así, el revestimiento del útero se espesa en respuesta al embarazo. "Existe una buena correlación entre las especies que menstrúan y las que muestran la decidualización espontánea", dice Emera.

¿Pero por qué algunas hembras controlan su propia pared uterina, mientras otras permiten a sus embriones nonatos controlarla? "Argumentamos que la decidualización espontánea probablemente evolucionó por el conflicto entre la madre y el feto", explica Emera. "Y nos planteamos dos posibilidades, especialmente en primates", cuenta.

La primera de ellas es que la decidualización espontánea pudo haberse desarrollado para proteger a la madre de un feto agresivo. Todos los fetos escarban en la matriz de sus madres en busca de alimento. Pero algunos lo hacen más que otros.

En caballos, vacas y cerdos, por ejemplo, el embrión simplemente se posa en la superficie de la pared uterina. Y en perros y gatos cavan un poco más hondo. Pero en el caso de los humanos y otros primates, el feto podría excavar toda la mucosa de la matriz para bañarse en la sangre de la madre.

Esto se debe a que las madres y los bebés están sumidos en un "tira y afloja evolutivo", dice Elizabeth Rowe, de la Universidad de Purdue en West Lafayette, Indiana, en EE.UU. Por un lado, la madre quiere racionar los nutrientes, de forma que le quede algo para poder tener más crías. Y por el otro, el bebé en desarrollo quiere obtener toda la energía posible de su madre.

"A medida que el feto se volvió más agresivo, la madre respondió poniendo en marcha sus defensas ante una invasión que ya había comenzado", explica Emera. La segunda posibilidad que plantearon ella y sus colegas es que la decidualización espontánea se desarrolló para deshacerse de los embriones malos.

Y es que los embriones humanos son muy propensos a anomalías genéticas, por lo que muchos embarazos se interrumpen en las primeras semanas. Y esto podría deberse a nuestros inusuales hábitos sexuales, dice Emera.

"Los humanos pueden copular en cualquier momento durante el ciclo reproductivo, a diferencia de otros mamíferos que solo lo pueden hacer en torno a la ovulación", explica Emera. A esto se le llama "cópula prolongada". Y así como los humanos, la pueden llevar a cabo otros primates y varias especies de murciélagos menstruantes y las musarañas elefante.

Como resultado, un cigoto puede tener varios días en el momento en el que es fertilizado, señala Emera. Y estos cigotos envejecidos pueden dar lugar a embriones anormales. Una vez transformada la pared uterina, sus células desarrollan la habilidad de reconocer y responder a embriones defectuosos.

Así que la decidualización espontánea podría ser una manera que tiene la madre de conservar sus recursos, dice la experta. "Evita que invierta en un embrión malo, hace que se deshaga de él de inmediato, y prepara su cuerpo para otro embarazo exitoso".
Aunque aún no podemos estar seguros sobre por qué evolucionó la decidualización espontánea, estamos cada vez más cerca de resolver el enigma de la menstruación. Las ideas de Strassmann, Finn y Emera sugieren que la menstruación humana es un subproducto accidental de la evolución de la reproducción.

Puede ser consecuencia de fetos agresivos o de nuestro hábito de copular sin que nos importe si la hembra está ovulando o no, o de ambas cuestiones.

¿QUÉ PUEDE REVELAR EL COLOR DE LOS MOCOS SOBRE LA SALUD?

Siempre han existido rumores sobre la causa de los mocos, según su color, textura o viscosidad. Seguro has oído decir que, si son rojos, es porque contienen sangre o que, si son verdes, es debido a una infección. Sin embargo, ningún estudio, como los realizados por la Fundación Americana de Asma y Alergia o la Cochrane Library, ha demostrado que su apariencia sea una pista clara para descubrir la causa que los provoca.
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El color de tus mocos y, por tanto, de los estornudos, puede decirte qué tipo de dolencia padeces. Existe un gran abanico de colores y, tradicionalmente, cada uno se ha asociado a una afección diferente. Sin embargo, no está demostrado que el aspecto de la mucosidad tenga relación con las causas que la producen. Éstas son algunas de las teorías más extendidas:

Líquidos y transparentes
Siempre se ha creído que suelen ser síntoma de que tu cuerpo limpia la nariz, no supone que exista ninguna infección y, en general, es así. Normalmente parecen básicamente agua.

Blancos
Podrían esconder algún tipo de infección menor y sin importancia. Éstos suelen ser más viscosos y tienen un color blanquecino. También se asocian a las alergias.

Amarillos
Este tipo de mucosidad, amarillenta y viscosa, se dice que podría deberse a una infección algo más seria. Pero no te preocupes, tiene ese aspecto debido a los desechos de los glóbulos blancos que tu cuerpo utiliza para luchar contra la infección. Te sentirás agotado durante un par de semanas, pero no suponen un peligro para tu salud.

Otras teorías afirman todo lo contrario, que el color amarillento puede deberse a una infección y, a medida que la superamos, el color de los mocos se vuelve verdoso.

Verdes
Su viscosidad y color resultan bastante desagradables. Se cree que son una versión más infecciosa de los amarillos. Suele ir asociado al dolor de cabeza y, a veces, a la fiebre, por lo que se recomienda acudir al médico. Sin embargo, esto no tiene por qué ser así. La mucosa podría oscurecerse porque las bacterias que normalmente se encuentran en la nariz se siguen reproduciendo y deben salir, por lo que se mezclan con la mucosa.

Negros
Se relacionan con fumadores o consumidores de drogas y conllevan, muchas veces, la prescripción de antibióticos. Un estudio de la Universidad de Cardiff, en Reino Unido, demostró que se recetan más antibióticos cuanto más oscuro es el color de la mucosa y, sin embargo, no existe ninguna relación entre ambas, científicamente hablando.

Rojos
Se producen porque algún pequeño capilar se ha roto cuando te sonabas la nariz. No te preocupes, no tienen por qué suponer un problema, la herida debería cicatrizar rápidamente.

Café
Los especialistas hablan de que, normalmente, se deben a que tu cuerpo intenta limpiar el conducto respiratorio. Si inhalaste algún tipo de polvo o eres fumador, tranquilo, este color demuestra que tus defensas están funcionando.
A pesar de todas estas teorías, sigue sin existir un consenso claro sobre si el color y la textura de la mucosidad nos sirven para descubrir qué los está produciendo. Ante la duda, acude al médico, él sabrá decirte lo que tienes, a pesar del color de tu estornudo.