domingo, 3 de mayo de 2015

DEJAR DE FUMAR MEJORA EL METABOLISMO

Cuando los fumadores abandonan el tabaco, no solo mejora su respiración y salud cardiovascular, también mejora su metabolismo, según sugiere un nuevo estudio. 

NUEVA YORK - Cuando los fumadores abandonan el tabaco, mejora su metabolismo, según sugieren nuevos estudios. 
Henrik Jensen - kvit cigaretterne vía Flickr

Con la cesación tabáquica, la grasa se acumula primero en el abdomen, pero luego se traslada a los muslos, mientras que la glucosa hepática disminuye a las 24 semanas. Los niveles de monóxido de carbono (CO) y/o los metabolitos de la nicotina disminuyen, y mejora la sensibilidad a la insulina y la oxidación de la glucosa, según describió un equipo en un póster presentado en la reunión ENDO 2015 de la Sociedad Endocrina, en San Diego, California.

"Los efectos metabólicos del tabaquismo son claramente complejos y aún no los conocemos totalmente, pero nuestros resultados demuestran que con buena supervisión, los beneficios metabólicos por dejar de fumar terminan superando cualquier efecto negativo (como el aumento de peso) y, por lo tanto, hay que incentivarlos entre los fumadores", escribió el autor principal, doctor Stanley H. Hsia, del Departamento de Medicina Interna de Charles R. Drew University of Medicine and Science, en Los Ángeles.

El peso corporal no modificó significativamente en el tiempo. "Esperaba ver por lo menos alguna variación. Tampoco esperaba ver un agravamiento transitorio y, luego, que se revertía la adiposidad central o el hecho de que algunos de esos cambios demoraran más en manifestarse, lo que nos demuestra la complejidad de la fisiología y por qué los efectos clínicos de la cesación tabáquica parecen tan heterogéneos", dijo Hsia.

Su equipo evaluó a 22 fumadores adultos que consumían entre medio y dos paquetes de cigarrillos or día. Tenían 46 años en promedio y pesaban unos 86,6 kg, con un índice de masa corporal medio de 30,9 kg/m2. Diecinueve participantes finalizaron las dos fases del estudio de 24 semanas.

Antes y después de la fase 1, el equipo registró la cantidad de cigarrillos que cada participante fumaba por día, como así también el coeficiente respiratorio, la oxidación de la glucosa, la recaptación de la glucosa total y no oxidativa, la glucosa hepática, los ácidos grasos libres, la distribución de la grasa, el peso, la composición corporal, el monóxido de carbono en el aliento y los metabolitos de nicotina en orina.

En la fase 1, los fumadores participaron de un programa de cesación del tabaco de ocho semanas con bupropion y terapia conductual. El consumo bajó de 8,8 a 1,4 cigarrillos por día (p<0,001).

A las ocho semanas cayeron los valores de monóxido de carbono y metabolitos en orina, lo que se mantuvo hasta la 24ª semana. La grasa abdominal aumentó, pero se revirtió esta tendencia y se acumuló en los muslos durante las 16 semanas siguientes.
En esa fase 2, los participantes no recibieron bupropion o terapia conductual. Algunos dejaron de fumar y otros volvieron a prender un cigarrillo.

A las 24 semanas, los participantes fumaban 1 cigarrillo diario en promedio (p<0,001). El coeficiente respiratorio mejoró, como lo hizo la glucosa hepática y el estilo de vida. La variación del peso corporal estuvo correlacionada directamente con una disminución de los metabolitos de nicotina, y la reducción del monóxido de carbono y/o los metabolitos de nicotina generó un aumento de la recaptación y la oxidación de los sustratos de carbohidratos.

El investigador principal, doctor Theodore C. Friedman, jefe de medicina interna de Charles R. Drew University, indicó por vía telefónica: "Me sorprendió mucho (este estudio). Pensé que los participantes engordarían mucho y que la diabetes empeoraría. En cambio, mejoraron. No engordaron, la resistencia a la insulina no cambió en general y la redistribución de la grasa mejoró. Mientras que antes la grasa se habría acumulado en el abdomen, luego se redistribuyó en los muslos, lo que es más benigno".

"Deberíamos alentar a nuestros pacientes a dejar de fumar. La cesación les hace bien, no engordarán y mejorará su metabolismo", agregó.

Hsia y Friedman coincidieron en que les gustaría hacer estudios más grandes y diversos sobre la cesación tabáquica, y explorar si los resultados son más duraderos, si otros fármacos también tienen efecto y por qué varía el sitio de acumulación de la grasa.

El equipo declaró no tener conflictos de intereses.

LEERLE A LOS NIÑOS PEQUEÑOS ESTIMULA LA ACTIVACIÓN CEREBRAL

Leerle a un niño pequeño ayuda a preparar su cerebro para la lectura y el aprendizaje futuro, sugiere un nuevo estudio. 


Leerle a un niño pequeños ayuda a preparar su cerebro para la lectura y el aprendizaje futuro, sugiere un nuevo estudio.
Alba Sud Fotografia  ¿Quien me da su cabezaaa? vía Flickr

En una muestra de niños de jardín de infantes expuestos a la lectura habitual en el hogar, las imágenes cerebrales revelaron patrones de activación distintos a los de los chicos a los que nadie les leía en casa.


La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que los padres les lean en voz alta a sus bebés desde el nacimiento para promover el aprendizaje.

Este es el primer estudio con imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI, por su sigla en inglés) para analizar la estimulación cognitiva en el hogar y el cerebro de los niños en edad preescolar, de acuerdo con el doctor John S. Hutton, del Centro Médico del Hospital de Niños de Cincinnati, en Ohio.


El experto comentó que la mayoría de los estudios publicados habían sido sobre grupos de niños que empezaban a leer.


Su equipo, según informó en la reunión anual de las Sociedades Académicas Pediátricas en San Diego, estudió a 19 preescolares de entre 3 y 5 años, incluidos siete niños de hogares de bajos ingresos.


Sus cuidadores primarios respondieron sobre el tiempo que dedicaban a leer a los niños, el acceso a libros en el hogar y la interacción entre padres e hijos (conversación, juego, enseñanza de números y formas).


Luego, los autores les realizaron a los niños resonancias mientras escuchaban cuentos para la edad a través de auriculares. Las imágenes detectaron cambios del flujo de sangre rica en oxígeno en el cerebro, un indicador indirecto de la actividad cerebral.

Cuanta más lectura en el hogar referían los cuidadores, más actividad detectaban los autores en los lóbulos parietales, que son las áreas del cerebro infantil que trabajan para darle significado al lenguaje.


"Esto se debió principalmente a la semántica, comprender qué se oye o se lee", dijo Hutton por vía telefónica.


Además, el equipo detectó la activación de ciertas áreas de los lóbulos occipitales importantes para la visualización.


"Es uno de los hallazgos más fascinantes: una parte de mayor actividad fue lo visual, en el lóbulo occipital", indicó Hutton.


"Probablemente, se deba a la tarea de imaginar lo que sucede en el cuento. Estos niños tienen más experiencia en formar una idea de lo que escuchan", añadió.


Aunque el equipo tuvo en cuenta algunos factores, como la edad, el sexo y el ingreso familiar, el autor dijo que existirían otros que podrían influir en la activación cerebral mientras se escucha una historia.


Y opinó que los resultados deberían reforzar el valor de la imaginación. "Los padres deberían leerles cuentos a sus hijos con regularidad" y conversar con ellos, más allá de lo que aparece en cada hoja de un libro.


"Existe algo de evidencia de que la lectura temprana ayuda a los niños como otras formas de educación", dijo el doctor Fernando Mendoza, de la Facultad de Medicina de la Stanford University, en Palo Alto, California.


"Cuanto más analizamos su biología, más comprendemos que es real", agregó Mendoza, que no participó del estudio.

UNA DE CADA SEIS ESPECIES DEL PLANETA ESTÁ EN RIESGO DE EXTINCIÓN POR EL CAMBIO CLIMÁTICO

El riesgo de extinción global a causa del cambio climático se está acelerando. Una de cada seis especies podría extinguirse a finales de este siglo si el aumento de la temperatura del planeta mantiene su trayectoria actual.
 

 Las predicciones actuales de riesgos de extinción animal y vegetal por el cambio climático varían ampliamente dependiendo de los supuestos y del enfoque geográfico y taxonómico de cada estudio. Por ello, Mark Urban, un profesor e investigador de ecología y biología evolutiva de la Universidad de Connecticut (EE. UU.), decidió realizar un metaanálisis de 131 estudios de biodiversidad, cuyos resultados indican que el riesgo de extinción de especies a causa del cambio climático es mayor de lo que se creía hasta ahora.

El estudio, publicado en el último número de la revista Science, señala que Suramérica, Australia, y Nueva Zelanda, que poseen hábitats más vulnerables, son las zonas que se verán más afectadas por esta extinción.

Según apunta Urban, en el trabajo se analizaron diversos factores, incluyendo características específicas de las regiones y de las especies, que influyen en los riesgos de extinción previstos. "Encontré que el indicador que mejor explica la variación es el aumento de la temperatura”, dijo el científico a Sinc.

Asumiendo que las temperaturas solo se han incrementado 2 ºC, comparado con las temperaturas previas a la Revolución Industrial –un valor que los expertos consideran infravalorado–, Urban subraya que “el actual riesgo de extinción estimado en un 2,8% podría acelerarse hasta el 5,2%”, si el calentamiento sigue la trayectoria actual y alcanza los 4,3 ºC en 2100.

“Revisé cada estudio, encontré el modelo y escenario climático aplicado para hacer las predicciones. Entonces, calculé la relación entre el peligro de extinción y el aumento de temperatura y descubrí que este riesgo se agrava con el calentamiento", insiste. "Esto podría ocasionar que una de cada seis especies del planeta desaparezca si no se toman medidas contra el cambio climático”, recalca el experto.

En el metaanalisis, Urban valoró las diferentes técnicas de modelización, los grupos taxonómicos y las ubicaciones geográficas estudiadas, las temperaturas globales registradas y la distribución de las especies, entre otros factores.

Una visión global del riesgo de extinción
Este tipo de análisis combina los resultados de diferentes estudios, al tiempo que incorpora el principio de incertidumbre. "Al final, calculé una tasa media global de extinción. Además, pude ver cómo las diferentes técnicas y supuestos alteran las conclusiones. Pero al juntar los enfoques de los diferentes trabajos he obtenido una visión global del riesgo de extinción”, destaca el investigador.

En conjunto, sus resultados indican que el calentamiento podría acelerar la extinción de especies en todo el mundo si antes no se adoptan nuevas estrategias para frenar este fenómeno y si no se ponen en práctica estrategias específicas de conservación para proteger las especies más amenazadas.

“La biodiversidad global es la base de la economía, la cultura, la alimentación y la salud humana. Hasta ahora, no nos hemos centrado tanto en los riesgos bióticos del cambio climático debido a que no son tan directos como puede ser el aumento del nivel del mar, pero son igual o más importantes que los efectos directos”, concluye Urban.

sábado, 2 de mayo de 2015

¿CUÁNTO ENGORDAN LAS BEBIDAS ALCHÓLICAS?

Mientras los alimentos envasados deben llevar claramente indicado su contenido en calorías, no sucede lo mismo con las bebidas que superan 1.2 grados de alcohol. La normativa europea, aprobada en 2011, eximió a las botellas de cerveza, vino o licores de reflejar esta información.
 
Ante este escenario, dos iniciativas —una desde el ámbito científico, otra desde el político— han puesto el foco sobre la misma cuestión: la necesidad de incluir en el etiquetado de las bebidas alcohólicas los datos sobre el número de calorías dado el impacto que tienen en el sobrepeso y la obesidad (y su desconocimiento por parte de la mayoría de los consumidores).

“No hay ninguna razón por la que las calorías del alcohol merezcan un tratamiento diferente al de la comida”, plantea Fiona Sim, la presidenta de la Royal Society for Public Health británica en un artículo que publicó en el British Medical Journal. El título del texto no puede ser más explícito: “Las bebidas alcohólicas contribuyen a la obesidad y deberían incluir un cómputo de calorías obligatorias”.

En plena derrota en la batalla mundial contra la obesidad, Sim plantea que la ausencia de información calórica en las bebidas alcohólicas es un lujo que la sociedad no se puede permitir, ya que alimenta el desconocimiento sobre el impacto de estos productos en el sobrepeso de la población. La autora del artículo pone como ejemplo un estudio hecho en dos mil 117 adultos en el que el 80 por ciento desconocía el contenido en calorías de las bebidas más comunes. “La mayoría de las mujeres desconoce que dos copas grandes de vino tienen 370 calorías, lo que representa una quinta parte de su ingesta de energía diaria”, añade.

Trabajos de la sociedad de salud pública británica elevan al 10 por ceitno la aportación de las calorías procedentes del alcohol en la dieta de bebedores sociales. “En España no contamos con trabajos de este tipo, pero yo diría que, como mínimo, la cifra debe ser la misma”, indica Felipe Casanueva, presidente de la Sociedad Española del Estudio de la Obesidad.

El experto en obesidad coincide con la preocupación de la especialista en salud pública británica. “Hay una completa ignorancia sobre el aspecto calórico de las bebidas alcohólicas”, explica, “es una cuestión que me preocupa bastante”.

Mientras la convivencia con el alcohol “se maneja en España bastante bien” y se tienen muy presentes cuestiones relacionadas con la conducción o las consecuencias del abuso, el también director científico del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciber-obn) destaca que, entre los bebedores sociales, rara vez se piensa en que el alcohol supone “una parte muy importante de la ingesta calórica y contribuye a la obesidad”. No solo eso: “Se trata de calorías de bajísima calidad nutritiva, y que, además no sacian”.

Por ello, Casanueva también apuesta por incluir datos sobre el contenido en calorías y que, para ello, se empleen parámetros entendibles: “Mejor hablar de calorías en una lata, un vaso o un chupito que centímetros cúbicos, por ejemplo”.

Además del alegato científico de Fiona Sim, el debate sobre el etiquetado ha recalado en el Parlamento Europeo. Los eurodiputados han adoptado una resolución que plantea “la urgente necesidad de mencionar claramente en el etiquetado el contenido calórico de las bebidas alcohólicas”, y pide a la Comisión “que presente la correspondiente propuesta legislativa”, de cara a que se incorpore a la nueva estrategia de la UE en materia de alcohol (2016-2022).

No es la primera vez que se intenta una medida similar. La presidencia sueca de turno de la Unión Europea en 2011 ya lo propuso y fracasó. Estados Unidos incorporará en el etiquetado las calorías a partir de diciembre de este año, aunque solo en las bebidas servidas en restaurantes. En Europa, Irlanda ha tomado la delantera y prepara una ley para obligar a las empresas a reflejar esta información en las botellas.

Fuentes de la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) han indicado que prefieren no manifestarse sobre la idoneidad de incluir la información sobre el contenido de calorías hasta que se pronuncie la Comisión Europea. "Acataremos lo que decida, a día de hoy estamos cómodos con la situación actual", añaden desde la federación.

Dos combinados, 300 calorías

La cantidad de energía que aporta cada gramo de alcohol supone 7 kilocalorías (una hamburguesa Big Mac tiene 510 kcal, la ingesta diaria recomendada son 2.000 kilocalorías en los hombres y mil 800 en mujeres). Este es el contenido calórico del alcohol que contienen algunas de las principales bebidas:

-Una lata de cerveza: 105 kcal.

-Un vaso pequeño de vino (100 ml): 70 kcal.

-Un vermut (100 ml): 140 kcal.

-Una copa de coñac (50ml): 140 kcal.

-Un combinado (50 ml): 140 kcal. No se incluyen las calorías del refresco.

-Un whisky (50 ml): 140 kcal.

Datos extraídos de la Guía de etiquetado nutricional de la FDA y Guía de referencia básica para abordar el abuso del alcohol de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria.

¿POR QUÉ LAS MUEJRES TIENEN MESTRUACIÓN?

La menstruación es parte del ciclo reproductivo de la mujer. Cada mes, en respuesta a las hormonas reproductivas, principalmente los estrógenos y la progesterona, el útero se prepara para el embarazo.

el   a través de Investigación y Desarrollo
 
Alterna - útero via Flickr
El revestimiento interno de la también llamada matriz, el endometrio, se acondiciona para que sea le implantado un embrión: se hace más grueso, se divide en capas y desarrolla una amplia red de vasos sanguíneos.

Pero si la mujer no queda embarazada, los niveles de progesterona comienzan a caer. El tejido endometrial grueso, con sus vasos sanguíneos, empieza a desprenderse y se termina expulsando a través de la vagina. Y este sangrado es la menstruación.
A primera vista, el proceso parece un despilfarro. Así que muchos han tratado de explicarlo. "Una de las primeras creencias en torno a la menstruación era que servía para eliminar toxinas del cuerpo", dice Kathryn Clancy, una antropóloga de la Universidad de Illinois en Urbana, Estados Unidos.

Gran parte de la investigación que se desarrolló en los primeros años de 1900 estuvo marcada por unos tabúes profundamente arraigados, muchos de los cuales incluso persisten a día de hoy. En relación a esto, Bela Schick, un conocido físico, concibió el término "menotoxina" en 1920.

Llevó a cabo experimentos en los que mujeres con la menstruación y sin ella manipularon flores. Y concluyó que aquellas que tenían la regla secretaban unas sustancias tóxicas por la piel que hacían que las flores se marchitaran. Estas menotoxinas, de acuerdo a Schick, también interrumpían el crecimiento de la levadura y evitaba que la masa se inflara.
Otros corroboraron sus conclusiones, argumentando que las toxinas de las mujeres menstruantes podían, además de estropear las plantas, echar a perder la cerveza, el vino y los encurtidos. "En aquél tiempo existía la idea de que las mujeres eran simplemente horribles y repugnantes", dice Clancy.

"Y el problema es que trataron de seguir diciendo esto hasta finales de los años 1970". En realidad, Clancy explica que estos estudios estaban tan pobremente argumentados que no demostraban la existencia de las menotoxinas.

En 1933, una hipótesis muy distinta sobre la función de la menstruación captó la atención de los medios. Margie Profet, por entonces de la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos, sugirió que el cometido de la regla era "defender (a la mujer) de los patógenos transportados al útero por los espermatozoides". "En lugar de decir que eran las mujeres las sucias, aseguraba que lo eran los hombres", señala Clancy. Pero su idea no se sostuvo por falta de evidencias.

Una de los principales críticos de las conjeturas de Profet fue Beverly Strassmann, una antropóloga de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, Estados Unidos. En 1996 presentó su propia teoría. Argumentó que si se quiere conocer por qué ocurre la menstruación, se debe averiguar por qué las matrices de los mamíferos, no solo los humanos, pasan por ciclos reproductivos.

Otras hembras de mamífero también construyen paredes internas en el útero, tal como lo hacen las mujeres. Y si no quedan preñadas, suelen absorber o expulsar ese material. Mantener esa capa gruesa y llena de sangre en la matriz consume mucha energía, explicó Strassmann. Por lo que la cuestión en esto es si la mujer puede reabsorber toda esa sangre de forma eficiente. Si fuera demasiada, sería más simple deshacerse de ella mediante la menstruación.

"El hecho de que exista el sangrado en algunas especies no se debe a una adaptación, sino a un efecto secundario de la anatomía y la fisiología de estas", concluyó Strassmann. Y la antropóloga no fue la única en asegurar que la menstruación era un subproducto, en lugar de algo que la evolución favoreció de forma específica.

Colin Finn, por aquél entonces profesor de la Universidad de Liverpool, en Reino Unido, sugirió algo similar en 1998. Su idea era que la menstruación es una consecuencia necesaria de la manera en la que el útero evoluciona, y no la forma de conservar energía que sugirió Strassmann.

De acuerdo a Finn, los embriones empujan y la matriz se defiende ante esto formando capas. Así que el revestimiento del útero suele estar preparado para recibir el embrión, pero sólo por unos pocos días. Después de ese tiempo, si la mujer no queda embarazada el cuerpo se deshace de la gruesa capa.

Ambas ideas están bien atadas. Pero para llegar a la verdad debemos comparar a los animales que menstrúan con los que no lo hacen. Aparte de los humanos, muchos mamíferos que tienen el periodo son primates, un grupo que incluye a monos y simios.

La mayoría de los monos de África, como el macaco Rhesus, menstrúan, así como los grandes simios. Y más allá de nuestros parientes más cercanos, otros dos grupos desarrollaron la menstruación: algunos murciélagos y los macroscelídeos o musarañas elefante.

Los murciélagos menstruantes pertenecen a dos familias: los de cola libre y los de nariz de hoja. Así lo explica John J. Rasweiler IV, un profesor retirado de la Universidad del Estado de Nueva York, en EE.UU., y experto en la reproducción de murciélagos. Según él, estas especies menstrúan de forma similar a los humanos.

Por ejemplo, el ciclo del murciélago de la fruta y de cola corta dura entre 21 y 27 días, casi tanto como el de las mujeres, dice Rasweiler. Y la duración del periodo de ambos también es similar. Parece, pues, que la lista de los animales que menstrúan es bastante corta: humanos, monos, simios, murciélagos y musarañas elefante.

¿Pero qué tienen en común estas especies aparentemente tan distintas? Todo se reduce al nivel de control que la madre tiene sobre su propio útero, de acuerdo a Deena Emera, de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut, Estados Unidos.

En un estudio publicado en 2011, Emera y sus colegas señalaban que en los animales menstruantes la transformación de la pared uterina está totalmente controlada por la madre, por medio de la hormona progesterona.

Los embriones sólo se pueden implantar en la pared de la matriz si ésta es gruesa y contiene células especializadas, lo que significa que la hembra está efectivamente controlando si puede o no quedarse preñada. Esta habilidad se llama "decidualización espontánea", según los expertos.

En la mayoría de los otros mamíferos estos cambios son producidos por señales del embrión. Así, el revestimiento del útero se espesa en respuesta al embarazo. "Existe una buena correlación entre las especies que menstrúan y las que muestran la decidualización espontánea", dice Emera.

¿Pero por qué algunas hembras controlan su propia pared uterina, mientras otras permiten a sus embriones nonatos controlarla? "Argumentamos que la decidualización espontánea probablemente evolucionó por el conflicto entre la madre y el feto", explica Emera. "Y nos planteamos dos posibilidades, especialmente en primates", cuenta.

La primera de ellas es que la decidualización espontánea pudo haberse desarrollado para proteger a la madre de un feto agresivo. Todos los fetos escarban en la matriz de sus madres en busca de alimento. Pero algunos lo hacen más que otros.

En caballos, vacas y cerdos, por ejemplo, el embrión simplemente se posa en la superficie de la pared uterina. Y en perros y gatos cavan un poco más hondo. Pero en el caso de los humanos y otros primates, el feto podría excavar toda la mucosa de la matriz para bañarse en la sangre de la madre.

Esto se debe a que las madres y los bebés están sumidos en un "tira y afloja evolutivo", dice Elizabeth Rowe, de la Universidad de Purdue en West Lafayette, Indiana, en EE.UU. Por un lado, la madre quiere racionar los nutrientes, de forma que le quede algo para poder tener más crías. Y por el otro, el bebé en desarrollo quiere obtener toda la energía posible de su madre.

"A medida que el feto se volvió más agresivo, la madre respondió poniendo en marcha sus defensas ante una invasión que ya había comenzado", explica Emera. La segunda posibilidad que plantearon ella y sus colegas es que la decidualización espontánea se desarrolló para deshacerse de los embriones malos.

Y es que los embriones humanos son muy propensos a anomalías genéticas, por lo que muchos embarazos se interrumpen en las primeras semanas. Y esto podría deberse a nuestros inusuales hábitos sexuales, dice Emera.

"Los humanos pueden copular en cualquier momento durante el ciclo reproductivo, a diferencia de otros mamíferos que solo lo pueden hacer en torno a la ovulación", explica Emera. A esto se le llama "cópula prolongada". Y así como los humanos, la pueden llevar a cabo otros primates y varias especies de murciélagos menstruantes y las musarañas elefante.

Como resultado, un cigoto puede tener varios días en el momento en el que es fertilizado, señala Emera. Y estos cigotos envejecidos pueden dar lugar a embriones anormales. Una vez transformada la pared uterina, sus células desarrollan la habilidad de reconocer y responder a embriones defectuosos.

Así que la decidualización espontánea podría ser una manera que tiene la madre de conservar sus recursos, dice la experta. "Evita que invierta en un embrión malo, hace que se deshaga de él de inmediato, y prepara su cuerpo para otro embarazo exitoso".
Aunque aún no podemos estar seguros sobre por qué evolucionó la decidualización espontánea, estamos cada vez más cerca de resolver el enigma de la menstruación. Las ideas de Strassmann, Finn y Emera sugieren que la menstruación humana es un subproducto accidental de la evolución de la reproducción.

Puede ser consecuencia de fetos agresivos o de nuestro hábito de copular sin que nos importe si la hembra está ovulando o no, o de ambas cuestiones.

¿QUÉ PUEDE REVELAR EL COLOR DE LOS MOCOS SOBRE LA SALUD?

Siempre han existido rumores sobre la causa de los mocos, según su color, textura o viscosidad. Seguro has oído decir que, si son rojos, es porque contienen sangre o que, si son verdes, es debido a una infección. Sin embargo, ningún estudio, como los realizados por la Fundación Americana de Asma y Alergia o la Cochrane Library, ha demostrado que su apariencia sea una pista clara para descubrir la causa que los provoca.
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El color de tus mocos y, por tanto, de los estornudos, puede decirte qué tipo de dolencia padeces. Existe un gran abanico de colores y, tradicionalmente, cada uno se ha asociado a una afección diferente. Sin embargo, no está demostrado que el aspecto de la mucosidad tenga relación con las causas que la producen. Éstas son algunas de las teorías más extendidas:

Líquidos y transparentes
Siempre se ha creído que suelen ser síntoma de que tu cuerpo limpia la nariz, no supone que exista ninguna infección y, en general, es así. Normalmente parecen básicamente agua.

Blancos
Podrían esconder algún tipo de infección menor y sin importancia. Éstos suelen ser más viscosos y tienen un color blanquecino. También se asocian a las alergias.

Amarillos
Este tipo de mucosidad, amarillenta y viscosa, se dice que podría deberse a una infección algo más seria. Pero no te preocupes, tiene ese aspecto debido a los desechos de los glóbulos blancos que tu cuerpo utiliza para luchar contra la infección. Te sentirás agotado durante un par de semanas, pero no suponen un peligro para tu salud.

Otras teorías afirman todo lo contrario, que el color amarillento puede deberse a una infección y, a medida que la superamos, el color de los mocos se vuelve verdoso.

Verdes
Su viscosidad y color resultan bastante desagradables. Se cree que son una versión más infecciosa de los amarillos. Suele ir asociado al dolor de cabeza y, a veces, a la fiebre, por lo que se recomienda acudir al médico. Sin embargo, esto no tiene por qué ser así. La mucosa podría oscurecerse porque las bacterias que normalmente se encuentran en la nariz se siguen reproduciendo y deben salir, por lo que se mezclan con la mucosa.

Negros
Se relacionan con fumadores o consumidores de drogas y conllevan, muchas veces, la prescripción de antibióticos. Un estudio de la Universidad de Cardiff, en Reino Unido, demostró que se recetan más antibióticos cuanto más oscuro es el color de la mucosa y, sin embargo, no existe ninguna relación entre ambas, científicamente hablando.

Rojos
Se producen porque algún pequeño capilar se ha roto cuando te sonabas la nariz. No te preocupes, no tienen por qué suponer un problema, la herida debería cicatrizar rápidamente.

Café
Los especialistas hablan de que, normalmente, se deben a que tu cuerpo intenta limpiar el conducto respiratorio. Si inhalaste algún tipo de polvo o eres fumador, tranquilo, este color demuestra que tus defensas están funcionando.
A pesar de todas estas teorías, sigue sin existir un consenso claro sobre si el color y la textura de la mucosidad nos sirven para descubrir qué los está produciendo. Ante la duda, acude al médico, él sabrá decirte lo que tienes, a pesar del color de tu estornudo.